viernes, 12 de junio de 2009

Just asking

_



Y dime... ¿necesitas que me pierda para poder encontrarme?

_

miércoles, 10 de junio de 2009

Dualidad

_
_
¿Por qué a veces parece que nuestra felicidad depende de los demás?

¿Somos en algún momento de nuestra vida libres para elegir lo que queremos o siempre estamos condicionados por lo que se espera de nosotros, lo que hacemos para no dañar a los demás o lo que hacemos (y dejamos de hacer) por miedo a dañarnos a nosotros mismos?

Y de todas maneras, elegir lo que queremos...¿implicaría la felicidad?



Lo siento, hoy me toca estar filosófica ;)

martes, 9 de junio de 2009

Lucha diaria

_

Carla está desayunando tranquilamente, cuando de repente aparece el primero. Así, sin avisar. Le golpea en el centro de su mente, le roba los sentidos momentáneamente, se queda sin aliento.


Cuando consigue reponerse del golpe, intenta racionalizar lo que ha pasado… Lleva tiempo evitándolos, mucho tiempo. ¿Por qué ahora ha fallado?


En ese momento, llega otro, peor, más fuerte, más nítido, más real. Y ahora ataca a su estómago, que se encoge por momentos.


Son como pequeños monstruitos intentando colonizarte. Primero se asientan en tu cabeza, pero se van extendiendo poco a poco por el resto de tu cuerpo, robándote el presente.


Ahora ya sabe de donde provienen estos malditos flashes de recuerdos. Es la música. Cómo no. La música.


Pero igual podría ser el olor de su colonia percibida en el cuello de otro hombre, o la foto de su deportista favorito en las revistas; el tono de su móvil en otro desconocido o su película favorita por la tele; encontrarse con un coche rojo cuando camina hacia el trabajo o su libro de cabecera en la lista de los más vendidos…


Carla apaga la radio.


Por hoy es suficiente.

martes, 2 de junio de 2009

Contando las casualidades

_
Ah, sí, te he encontrado un defecto. Eres demasiado cuadrado. Tienes que controlarlo todo. Qué se hace ahora, adónde se va, por qué. ¿Por qué lo haces? ¿Por qué no quieres que se te escape nada? Eres un racionalizador de emociones. Un castigador de locuras. Un contable de las casualidades...


Federico Moccia en Perdona si te llamo amor.