domingo, 31 de mayo de 2009

Y ahora que sangras no me duele

A veces hay un mundo entre tus ojos y los míos, y no es fácil cruzarlo en tan solo 80 dias. Las aduanas crecen y los mapas me confunden cuando tú no me esperas al final de la autopista.

A veces nacen mares entre tu boca y la mía. Y sus olas salvajes no permiten ni un crucero. Vagando por el puerto de tu ausencia me derrumbo, y cada vez que miro el horizonte está más lejos.

Pensar que un día confundimos los labios, las manos, los brazos... Y ahora que sangras no me duele, y ahora que muero no te mueres...

A veces hay mil nubes entre tu frente y la mía. Y ya no daría nada por saber tus pensamientos. Y no es que no me importen pero tampoco me salvan del tedio que reflejan hace tiempo los espejos.

A veces hay un muro entre tus sueños y los mios. Un muro invisible que en silencio levantamos. No es que no queden fuerzas para ir a derrumbarlo, esque no quedan ganas ni siquiera de intentarlo.

Pensar que un día confundimos los labios, las manos, los brazos... Y ahora que sangras no me duele, y ahora que muero no te mueres...


A veces Cómplices

http://www.youtube.com/watch?v=uvzrBSW0trA

sábado, 16 de mayo de 2009

Sarpullidos

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¿No os ha pasado alguna vez que te pica mucho una parte del cuerpo, pero no te rascas porque sabes que no es bueno (y no puedes estar eternamente haciéndolo), y cuanto más te aguantas más te pica?


Por suerte, en un rato, empiezas a sentir cosquillitas en la oreja y te vas olvidando del picor…
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martes, 12 de mayo de 2009

Pequeño homenaje

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Lucha de gigantes
Convierte el aire en gas natural. Un duelo salvaje advierte lo cerca que ando de entrar en un mundo descomunal.
Siento mi fragilidad. Vaya pesadilla, corriendo on una bestia detrás. Dime que es mentira todo, un sueño tonto y no más.
Me da miedo la enormidad, donde nadie oye mi voz. Deja de engañar. No quiero ocultar que has pasado sin tropezar.
Monstruo de papel. No se contra quien voy, ¿o es que acaso hay alguien mas aquí?
Creo en los fantasmas terribles de algún extraño lugar.Y en mis tonterías para hacer tu risa estallar...

http://www.youtube.com/watch?v=OUSFSEIZrx4

Insert coin






Empezando a ser un poco menos tú ... y un poco más yo.


Reeditando aquella máquina de viejos éxitos que ya se quedó anticuada.


Y sólo me pregunto ¿cuánto durará esta vez?

Rompe el hielo que recubre tu silencio...

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Hace días que te observo y he contado con los dedos cuantas veces te has reído. Una mano me ha valido.
Hace días que me fijo. No sé que guardas ahí dentro, a juzgar por lo que veo, nada bueno, nada bueno.
¿De qué tienes miedo?¿A reir y a llorar luego?¿A romper el hielo que recubre tu silencio?
Suéltate ya y cuéntame, que aquí estamos para eso,pa' lo bueno y pa' lo malo. ¡Llora ahora y ríe luego!
Si salgo corriendo, tú me agarras por el cuello, y si no te escucho... ¡grita ! Te tiendo la mano, tú agarra todo el brazo,y si quieres más pues... ¡grita!
Hace tiempo alguien me dijo cual era el mejor remedio, cuando sin motivo alguno se te iba el mundo al suelo.
Y si quieres yo te explico en qué consiste el misterio. Que no hay cielo, mar ni tierra, que la vida es un sueño...
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domingo, 10 de mayo de 2009

La historia de la chica que se convirtió en flan

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Estaban hablando y de repente, en mitad de una frase que él estaba pronunciando, ella se lanzó a sus labios. Empezó a besarlo suavemente, pero pasados unos segundos, Carla cambió el ritmo.

Era medianoche, y estaban tumbados en el césped de un parque poco visitado, de esos que por las tardes estaban repletos de niños y abuelos, y por las noches pasaban desapercibidos por los grupos de jóvenes ávidos de alcohol y espacios vacíos.

A Nacho le había extrañado aquella llamada de Carla. No era que no quisiera verla, escucharla, tocarla con cualquier tonta excusa… No, todos sus amigos sabían que él llevaba tiempo colado por esa chica que apenas conocía, amiga-de-amigo, con la que había coincidido alguna noche, con la que había cruzado apenas unas frases, suficientes para que él cayera en esa trampa que eran sus ojos…

Simplemente era que él siempre había creído pasar desapercibido para ella. Siempre se había mostrado simpática con él, incluso accedió a darle su número la primera vez que se lo pidió, pero él nunca pensó que Carla se fijaría en él. Y ahora, ahí estaban los dos, hablando como si se conocieran de toda la vida, como si no fueran dos extraños que buscaban los ojos del otro con diferentes intenciones.

Cuando Nacho sintió los labios de Carla sobre los suyos, sintió cómo el corazón le daba un vuelco. Casi se quedó paralizado, inexperto después de tanto tiempo saliendo con chicas. Pero reaccionó a tiempo –antes de que ella pensara que había quedado con un adolescente bobalicón- y la correspondió.

Entonces, ella empezó a cambiar el ritmo de sus besos. Nacho confundió la furia con que Carla le besaba con pasión, la violencia de sus besos y caricias con excitación, y supo que nunca podría conocer a ninguna chica como ella.


Cuando Carla comenzó a besarle, lo hizo para dejar de oírle, no quería escuchar el mismo discursito de siempre, el que soltaban todos los tíos, el de siempre-he-sido-un-picaflor-pero-ahora-busco-algo-serio, y menos en los labios de ese chico que ni siquiera recordaba de dónde había salido, pero era el que más tenía a mano para cumplir su propósito…

Pero no estaba resultando… Al contacto con los labios de Nacho le siguió la imagen de ÉL en su mente, riéndose ante la estúpida y patética estrategia de Carla. ¿Acaso creías que con este pelele podrías olvidarme? parecía escuchar Carla en su cabeza.

Por eso, comenzó a besar a Nacho con más fuerza, intentando borrar la cara que un tiempo había conseguido mantener fuera de su mente, y que ahora volvía a aparecer, como tantas veces había hecho antes...
Y cuanto más le besaba, más claramente le veía y con más furia besaba al otro, al que debía sustituirle, aunque fuera sólo por esta noche.

Carla supo que el asunto se le había ido de las manos cuando un pequeño hilo de sangre empezó a brotar de los labios de Nacho, que ni siquiera se había quejado. Sin mediar palabra, Carla se levantó y se fue, vencida, sabiendo que ÉL no la liberaría.

No por ahora.

jueves, 7 de mayo de 2009

¿Y la tuya?

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Doble o nada.
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Siempre fue mi apuesta favorita.
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martes, 5 de mayo de 2009

Deseos



Todos los sueños se cumplen. Quizá no en quien los ha soñado, pero sí en otros. No hay un solo sueño por cumplir. ¿Que quisiste escribir una obra maestra? La historia de la literatura está llena de obras maestras. ¿Que habrías dado la mano derecha por ser un gran pintor? La historia del arte está llena de genios. ¿Que un gran arquitecto? Ahí tienes a Foster, a Calatrava, a Zumthor. ¿Que hubieras preferido ser famoso a secas, sin demostrar ningún mérito? Enciende la tele y la verás llena de gente que alcanzó tu sueño, que quizá no era el suyo. Muchas personas han destacado en esto o lo otro por casualidad, sin habérselo propuesto. No estaba en mi horizonte, dicen, jamás pensé que me convertiría en actor o en neurocirujano o en cómico o en obispo. Sin duda, fueron sueños de otros que se cumplieron en ellos.


También los deseos malos se cumplen. Si has imaginado disponer de un sótano secreto, con una presa a la que violabas a discreción, ahí tienes al monstruo de Amstteten. Si has fantaseado con la posibilidad de bombardear una población civil y enviar luego ambulancias a recoger los restos, ahí tienes a Bush. Si en sueños te has visto provocando una catástrofe económica de carácter planetario, ahí tienes a Madoff.


¿Que todos estos deseos que nacieron en ti no se han cumplido en ti? De acuerdo, pero seguro que tú has realizado algún sueño que pertenecía a otro. Quizá aprobaste a la primera las oposiciones a juez o a notario. Tal vez te tocó la lotería sin que nunca hubieras pensado en esa contingencia. Es posible que el ascenso a director general, que ni se te había pasado por la cabeza, se fraguara en la imaginación de un compañero que lo deseaba de verdad. La mayoría de las ambiciones no se cumplen en quien las alimenta. Cada cuerpo, sin embargo, es dueño de su digestión y de su hambre y de su dolor. ¿Por qué?



Juan José Millás


EL PAIS, 01-5-2009